La Iglesia de San Agustín
La Iglesia de San Agustín es
un templo católico ubicado
en el Centro Histórico de la ciudad de Quito DM. El conjunto de iglesia y convento está ubicado sobre
la calle Chile, entre Guayaquil y Flores.
El solar fue asignado a la orden agustina en 1573, aunque la construcción del
templo actual se da entre 1580 y 1669 basados en los planos del arquitecto
Francisco Becerra, quien también trabajó en el diseño de la Iglesia de Santo Domingo. La Capilla
Mayor es obra de Juan del
Corral, en 1606, mientras que Diego de Escorza es el autor de la fachada de
estilo neoclásico.
Detalles de la fachada principal revelan su estilo
Barroco en el que se destacan elementos decorativos españoles y amerindios. La
iglesia es parte de un complejo arquitectónico que incluye un convento, un
jardín interior y un amplio salón de sesiones llamado Sala capitular lugar de
reunión de los monjes.
El convento y claustro tienen
una entrada separada al lado oriental de la fachada principal de la iglesia. El
campanario alcanza una altura de 22 metros y sus campanas son originales de la
época. Parte del conjunto arquitectónico es un pequeño atrio en donde esta
erigida una cruz de piedra en la esquina diametralmente opuesta a la entrada
principal. Originalmente ostentaba un Cristo de madera tallado por Caspicara. Hoy día
una replica de piedra ocupa su lugar.
El conjunto de la Iglesia y Convento de San Francisco
El
conjunto de la Iglesia y Convento de San Francisco es un edificio católico que se yergue
en medio del centro histórico de la ciudad de Quito,
frente a la plaza del mismo nombre. La imponente estructura ostenta el
privilegio de ser el conjunto arquitectónico de mayor dimensión dentro de los
centros históricos de toda América,1 y por
ello es conocido como "el
Escorial del Nuevo Mundo".2 San
Francisco es, además, una joya de la arquitectura continental por su amalgama
de diferentes estilos armoniosamente combinados a lo largo de sus más de 150
años de construcción.
Sobre sus tres hectáreas y media de
superficie se han construido trece claustros (seis de ellos de gran magnitud), tres templos, un gran Atrio; en
suma, aproximadamente cuarenta mil metros cuadrados de edificación. Allí se
desarrollan múltiples actividades en la actualidad: las conventuales y
religiosas, de atención pública en las áreas de salud, de comunicación,
educativas y otras de corte popular que mantienen vivo al edificio.3
San Francisco atesora entre sus paredes más
de 3.500 obras de arte colonial, de múltiples manifestaciones artísticas y
variadas técnicas, especialmente aquellas correspondientes a la famosa Escuela Quiteña de
arte, que nació precisamente en este lugar. Completa esta riqueza cultural la
magnífica biblioteca franciscana, descrita en el siglo XVII como la mejor del Virreinato del Perú.
El
templo, por haber sido construido durante 160 años y con diferentes arquitectos,
maneja cuatro estilos en su arquitectura, aunque predomina el arte barroco.
Este es de fácil apreciación debido a la simetría que hay al interior de la
iglesia, puesto que en cada lado de ella constan la misma cantidad de
elementos; otra de las particularidades de este estilo es el movimiento,
producto de la forma como están diseñadas las columnas principales del templo y
el retablo mayor, lo cual produce la impresión de que se mueve mientras se
camina dentro de la iglesia. La luminosidad es otra de las particularidades del
barroco; las ventanas superiores de la nave principal están colocadas con tal
precisión que iluminan toda la iglesia con la luz del sol.3
Otro de los estilos que tiene la iglesia es
el mudéjar o morisco, que se caracteriza por las figuras geométricas que se
observan en los pilares. Este es un estilo completamente árabe que trajeron los
españoles debido a la influencia que tuvieron al ser dominados 800 años por los
moros y árabes.3
El tercer estilo que podemos encontrar en La
Compañía de Quito es el churrigueresco, de marcada decoración recargada, y que
está presente sobre todo en las mamparas de la iglesia. Finalmente encontramos
el estilo neoclásico, que adorna la capilla de Santa Mariana de Jesús, y que en
los primeros años fue una bodega.
Cúpulas de La Compañía
vistas desde San Francisco.
La planta del templo de La Compañía de Quito,
comúnmente comparada con la de la Iglesia del Gesú, en Roma,
es la de cruz latina inscrita en un rectángulo, típica de la segunda etapa del
Renacimiento. Posee crucero y tres naves sin tribunas a lo largo de las
capillas: la central, que es alta y cubierta con bóveda de cañón, y las
laterales, que son bajas y cubiertas con cupulines. Son estos detalles los que
justamente la diferencian de su similar romana, ya que la del Gesú posee una sola nave y tribunas a lo
largo de las capillas; de hecho, en lo único que se parecen es en la cúpula
sobre el crucero de las bóvedas que cubren la nave de la cruz latina8
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La nave central, de 58m de largo por 26.5 de
ancho, descansa en sólidos pilares cuadrados que sustentan los arcos fajonesunidos lateralmente por arcos de medio punto,
exhibe además una balaustrada y
lunetos. Las naves laterales, menores en anchura y altura, están enriquecidas
con pequeñas cúpulas y airosos cupulines que filtran la luz en sagrada
penumbra. Estas naves albergan seis capillas o retablos laterales, menores que
los del crucero, pero de delicada elegancia, variedad irrepetida y de un
barroco exultante, ya plateresco y churrigueresco. Estas
están dedicadas, en la nave norte a San José, El Calvario y San Luis Gonzaga; mientras que en la nave sur a Nuestra Señora de Loreto, La Inmaculada y San Estanislao de Kostka.4
Cúpulas[editar]
Las cúpulas, por el exterior parecen aplastadas porque no se las peralta doblando
el casquete, como fue costumbre muy usada por los arquitectos de
la segunda época del Renacimiento. usada en la arquitectura quiteña en los
siglos XVII y XVIII, cuando en España no se la recordaba.

El 28 de mayo de 1957, el Ilustre Municipio
de Quito aprobó la ordenanza de creación del Museo de Arte e Historia Alberto
Mena Caamaño en base al fondo de arte donado por don Alberto Mena Caamaño,
inaugurándose este el 3 de noviembre de 1959. Se consideró como local
idóneo para el museo el antiguo cuartel de la Real Audiencia. En
1970 se abrió al público la escena que recrea la masacre del 2 de Agosto de
1810. Las figuras fueron elaboradas en cera por el artista francés Alexander
Barbieri, tomando como modelo un cuadro pintado por César Villacrés en
1909. A partir de entonces, se popularizó la denominación de “museo de
cera” para todo el museo municipal.
El 27 de noviembre del 2002 se inauguró la
sala permanente “De Quito al Ecuador”, como parte integrante del Museo Alberto
Mena Caamaño, que contextualiza la escena del 2 de Agosto de 1810 en su
momento histórico. Esta sala, con recorrido dirigido,
comprende un área de 1.006 m2, que ocupa en dos y tres niveles los
espacios correspondientes al antiguo Cuartel de la Real Audiencia
de Quito.

El edificio histórico donde ahora se
encuentra el Centro de Arte Contemporáneo, tuvo múltiples usos desde su
construcción a inicios del siglo XX. Fue por orden del presidente Eloy Alfaro
que se construyó con el propósito de ser un sanatorio para enfermos de
tuberculosis, y tuvo esta función hasta 1922 cuando se transformó en cuartel
militar. Luego vendría la Guerra de Los Cuatro Días en la cual morirían
alrededor de 2,000 personas, y entonces este edificio fue ocupado por los
partidarios de Neptalí Bonifaz (presidente depuesto por el Congreso en aquel
entonces) en 1932. Dos años más tarde empezaría a tener su función como
Hospital Militar, la misma que duraría hasta el año de 1979.
Para el mencionado año, el edificio ya
presentaba un deterioro avanzado. Funcionaron ahí oficinas gubernamentales por
poco tiempo, luego fueron hogar de gente desposeída, alrededor de 45 familias.
En el 2006 vendrían las negociaciones con estas familias por parte del
Municipio para su desalojo.
Desde el siguiente año comenzaría la
remodelación del edificio hasta el 2008 donde se lo inauguró con el nombre de
“El Bicentenario”, esto en memoria de la conformación de la Primera Junta
Soberana de Gobierno en suelo sudamericano el 10 de agosto de 1809.
El edificio posee numerosos pabellones y
salas para exhibiciones, brinda nuevas tecnologías museísticas para diferentes
tipos de exposiciones, además posee un café y una librería. Pronto también
existirá una biblioteca, mediateca, auditorio y almacenes.
El
Museo de la Ciudad es un servicio cultural del Municipio del Distrito
Metropolitano de Quito, que desarrolla proyectos sobre la historia de la ciudad
y fomenta sus prácticas culturales. El MDC basa su producción en rigurosos
procesos de investigación.
En sus más de 10.000 m2
mantiene una exposición permanente sobre los procesos socio históricos de la
ciudad y su zona de influencia geográfica y cultural. El museo ofrece, además,
proyectos temporales de interés para la ciudadanía, que también itineran por
barrios y parroquias.
Desde el año 2006, el
MDC es parte de la Fundación Museos de la Ciudad, organismo sostenido por el
Municipio, que administra también Yaku Parque Museo del Agua, el Museo
Interactivo de Ciencia y el Centro de Arte Contemporáneo.
El Museo de la
Ciudad ocupa el edificio civil más antiguo de Quito, que desde 1565 hasta 1974
atendió sin pausa como hospital (casa de salud y espacio de acogida). El
antiguo San Juan de Dios fue restaurado y en 1998 se rehabilitó para su nuevo
uso como museo.
El Museo de la Ciudad
diseña y ofrece experiencias educativas que dan a luz y alimentan un
pensamiento sensibilizado y consciente.
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